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Hipoteca fija, variable y mixta: cómo funciona cada una

La diferencia está en cómo se calcula el interés y en si tu cuota puede cambiar. Te explicamos la mecánica de las tres, con sus ventajas e inconvenientes, sin decirte cuál elegir.

Fija: misma cuota siempre. Variable: Euríbor + diferencial, la cuota se revisa. Mixta: fija los primeros años y luego variable.

AspectoFijaVariableMixta
CuotaConstanteCambia en cada revisiónFija y luego variable
Depende del EuríborNoSolo en el tramo variable
PrevisibilidadAltaBajaMedia
Tipo inicialSuele ser más altoSuele empezar más bajoIntermedio

Preguntas frecuentes

¿Qué es una hipoteca a tipo fijo?

Es aquella en la que el tipo de interés se mantiene igual durante toda la vida del préstamo. La cuota mensual no cambia, con independencia de que el Euríbor suba o baje. Da estabilidad y previsibilidad, aunque el tipo inicial suele ser algo más alto que el de una variable en el momento de la firma.

¿Qué es una hipoteca a tipo variable?

El interés se compone de un índice de referencia (habitualmente el Euríbor) más un diferencial fijo. La cuota se revisa periódicamente (normalmente cada 6 o 12 meses): si el Euríbor sube, la cuota sube; si baja, la cuota baja. Ofrece menos previsibilidad porque el importe cambia con el tiempo.

¿Qué es una hipoteca mixta?

Combina las dos: durante los primeros años aplica un tipo fijo y, a partir de ahí, pasa a variable (Euríbor + diferencial). Es un punto intermedio entre estabilidad inicial y exposición posterior al índice.

¿Cuál me conviene más?

No existe una respuesta universal: depende de tu tolerancia a la incertidumbre, del plazo, de tu situación y del contexto de tipos. Esta guía explica cómo funciona cada una para que entiendas el mecanismo, pero la decisión es personal y conviene contrastarla con la entidad y con fuentes oficiales como el Banco de España.

Compara cuotas con distintos tipos

Simula el fijo o distintos escenarios de Euríbor + diferencial.

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